ANTIGUA CASA DE BENEFICENCIA U HOSPITAL CENTRAL

Antigua Casa de Beneficencia
Antigua Casa de Beneficencia

 

 A un lado de la Ermita de Santa Ana se encuentra el edificio principal del Hospital Central Dr. Urquinaona, siendo éste el primer hospital de Venezuela. Una de las placas de mármol colocadas en la pared frontal del hospital dice 1608 - 1997 A la memoria de Don Francisco y Doña Inés Ortiz del Basto, fundadores del Hospital de Santa Ana el 26 de julio de 1608, actual Hospital Central Dr. Urquinaona. La institución en salud más antigua de Venezuela, precursor inequívoco de la seguridad social del país. "Es sumamente útil que de vez en cuando se rememore los hechos que han pasado, que se saquen de nuevo a la luz los rasgos de los hombres grandes que nos han precedido y se pongan de manifiesto a las nuevas generaciones". Dr. Adolfo D'Empaire. El 23 de marzo de 1774 el obispo viajero, Mariano Martí, visita el hospital. En 1786 el obispo Lora ordena nuevas ampliaciones. En 1800 cambia de nombre a Hospital de la Caridad. El 7 de octubre de 1856 se reinaugura por el gobernador Roque Rebolledo con una capacidad de 10 camas. El Dr. Antonio José Urquinaona Bracho, quien había nacido en La Cañada en 1823 obtiene el título de Doctor en Derecho Civil en 1854 funda en 1860 el asilo de mendigos que se llamó Casa de La Beneficiencia, la cual en 1866 es trasladada al Hospital de La Caridad. En 1872 muere en Cúcuta el Dr. Urquinaona. Hubo nuevas remodelaciones a las fachadas en 1910 y 1927 con la cual adquiere el aspecto actual. En 1944 se cambia el nombre a Hospital Central Dr. Urquinaona. Para 1945 su capacidad era ya de 280 camas. 
En la pared cerca de la esquina que este por la Calle 95 (Venezuela) hay una placa de mármol con un relieve del médico, pero más conocido como poeta, Ildefonso Vásquez (1840-1920). Esta placa contiene el soneto "El Rayo de Luz" que fue escrito por Vásquez, luego de conocer el alegato que dieron los ingleses ante el Tribunal Arbitral de París para que fallara a favor de ellos en el caso de la reclamación de Guayana Esequiva, ellos dijeron que Venezuela tenía costumbres semibárbaras y que carecía de cualidades para civilizar a la Guayana, el soneto dice

 

El Rayo de Luz.


Rápido mensajero de esos mundos,

que reclaman i pueblan el vacío,

halla estrecho los ámbitos rotundos,

i cabe en una gota de rocío.

 

Es en la luna broche de diamante,

por Dios prendido en los nocturnos velos,

en la centella siempre rutilante,

i en el iris corona de los cielos.

 

En la estrella polar fulgor que salva,

en los ensueños claridad que arroba,

kaleiodoscopio en el cristal del alba,

feliz testigo en la nupcial alcoba.

 

Flecha incendiaria que los nervios crispa,

si se dispara de amorosa tea,

lampo en el oro en el acero chispa,

llama en el sol... i en el cerebro idea.

 

Ildefonso Vásquez.

 

Por cierto hay un detallito, la palabra "lampo" en la placa está escrita así "lanpo".

 

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0